La espirulina (Arthrospira) es un alga verde-azulo cianobacteria que se puede encontrar en aguas alcalinas y cálidas. Su nombre se origina de la curiosa estructura en forma de espiral de sus filamentos.
Es uno de los alimentos más completos y nutritivos, por lo que la NASA la incorporó en la dieta de los astronautas. Pero, mucho antes, los aztecas ya la recolectaban del lago Texcoco y la consumían como parte integral de su alimentación.
También, es un excelente suplemento debido a sus compuestos antioxidantes, antiinflamatorios, antibacterianos y antivirales, entre otros.
Posee vitaminas A, C, B1, B2, B3, B5, B6, folato, E y K.
Más de un 7 % de su contenido se compone de lípidos, como ácidos grasos.
Contiene minerales, como potasio, selenio, cobre, manganeso, magnesio, fósforo, zinc, calcio, hierro y sodio.
Además, es rica en clorofila y betacaroteno. Estos dos pigmentos destacan por su gran poder antioxidante y sirven frente a las enfermedades asociadas al estrés oxidativo.
La espirulina (Arthrospira) es un alga verde-azulo cianobacteria que se puede encontrar en aguas alcalinas y cálidas. Su nombre se origina de la curiosa estructura en forma de espiral de sus filamentos.
Es uno de los alimentos más completos y nutritivos, por lo que la NASA la incorporó en la dieta de los astronautas. Pero, mucho antes, los aztecas ya la recolectaban del lago Texcoco y la consumían como parte integral de su alimentación.
También, es un excelente suplemento debido a sus compuestos antioxidantes, antiinflamatorios, antibacterianos y antivirales, entre otros.
Posee vitaminas A, C, B1, B2, B3, B5, B6, folato, E y K.
Más de un 7 % de su contenido se compone de lípidos, como ácidos grasos.
Contiene minerales, como potasio, selenio, cobre, manganeso, magnesio, fósforo, zinc, calcio, hierro y sodio.
Además, es rica en clorofila y betacaroteno. Estos dos pigmentos destacan por su gran poder antioxidante y sirven frente a las enfermedades asociadas al estrés oxidativo.