Variedades disponibles: fina-gruesa
Esta sal de más de 250 millones de años proviene de las montañas del Himalaya. Sin duda es la sal más pura disponible en la tierra, al no estar contaminada con ninguna toxina o contaminante. A la sal del Himalaya se la conoce como “oro blanco” porque contiene eones de luz almacenados en ella. Junto con el agua pura de manantial, los cristales de sal del Himalaya ofrecen todos los elementos naturales que encontramos en el cuerpo humano; los mismos elementos que originalmente se encontraron en el “mar primitivo”.
Los cristales de sal del Himalaya es sal en su forma nativa, que conserva toda su energía vibracional intacta, lo que ayuda a devolver al cuerpo a su estado de equilibrio. La carencia de suficientes electrolitos trastoca la homeostasis del organismo -el equilibrio de substancias químicas que favorece las funciones del organismo.
Variedades disponibles: fina-gruesa
Esta sal de más de 250 millones de años proviene de las montañas del Himalaya. Sin duda es la sal más pura disponible en la tierra, al no estar contaminada con ninguna toxina o contaminante. A la sal del Himalaya se la conoce como “oro blanco” porque contiene eones de luz almacenados en ella. Junto con el agua pura de manantial, los cristales de sal del Himalaya ofrecen todos los elementos naturales que encontramos en el cuerpo humano; los mismos elementos que originalmente se encontraron en el “mar primitivo”.
Los cristales de sal del Himalaya es sal en su forma nativa, que conserva toda su energía vibracional intacta, lo que ayuda a devolver al cuerpo a su estado de equilibrio. La carencia de suficientes electrolitos trastoca la homeostasis del organismo -el equilibrio de substancias químicas que favorece las funciones del organismo.